Cientos de personas se han agolpado desde primera hora de la mañana a las puertas de la Exposición Internacional de Zaragoza con la "ilusión" de ser los primeros en entrar en el recinto y disfrutar de los pabellones y los espectáculos de la muestra.
A las 9:30 horas, momento en el que la megafonía anunciaba la apertura de las puertas, muchos de ellos corrieron "como colegiales" para tener el honor de ser el visitante "número uno" del acontecimiento.
Araceli González, una vecina de Zaragoza que permanecía en la cola desde las 8:00 horas, ha comentado a Efe que, a su llegada, sólo estaban ella y el guardia de seguridad.
Tras recordar que compró pases para toda su familia nada más ponerse a la venta, ha confesado desde entonces ha aguardado este momento y, minutos antes de la apertura de las puertas, ha reconocido sentir muchos nervios.
Su objetivo, disfrutar de la "maravillas" de la Exposición, que, según ha precisado, ya ha visto por alto.
Como ella, cientos de personas han respetado la cola en una de las entradas, la denominada Puerta del Ebro, de manera ordenada; han pasado los controles de seguridad y han comenzado a entrar en el recinto de la Exposición paulatinamente sin que se hayan producido problemas.
