El Ágora de la Tribuna del Agua fue el escenario en el que tres expertos en esta tecnología explicaron cómo funciona y aclararon lo que, en su opinión, son falsas creencias sobre la desalación.
Existen diferentes procesos que pueden desalar el agua, la destilación y la congelación, que se descartaron hace años por su ineficiencia, o el de membranas que mediante técnicas de ósmosis inversa, es el único para desalar el agua de mar. Juan María Sánchez, de Ecoagua, afirma que todos estos procesos se han diseñado porque ya existen en la naturaleza y se investigaron como alternativa al transporte de agua en barcos o a las técnicas para fabricar la lluvia, sobre todo en Ceuta y Canarias, ante la escasez de agua dulce.
El proceso de osmosis inversa se cuestiona por su elevado consumo de energía y por las emisiones de CO2 que se generan. Miguel Torres, de CEDEX, y Manuel Fariñas, de Acciona Agua explican que se gastan 15 kilowatios por hora para desalar un metro cúbico de agua y que la desalación sólo supone el 0,66 por ciento del consumo eléctrico en toda España. Aseguran que en los próximos 5 años se reducirá este consumo a 2,65 kilowatios hora por cada metro cúbico, lo que reduciría también las emisiones de CO2. A la vez crecerá el número de plantas desaladoras para llegar, en los próximos 17 años, a multicplicar por cincuenta la cantidad de agua tratada y llegar a los 140 millones de metros cúbicos al día.