Voluntarios, volunteers, volontaires
Martes, 19 de Agosto, 2008Escrito por: El blog de la Expo
Muchos, de todos los rincones del mundo y dispuestos a hacer lo mejor por esta Expo:
Entramos en el Palacio de Congresos y allí se encuentra la voluntaria de nacionalidad francesa Isabel Caire. El hablar con ella resulta interesante ya que ella no conoce demasiado bien el idioma castellano y nosotros tampoco el francés pero poniendo un poco de interés y muchas ganas conseguimos entendernos.
Este voluntario solamente tiene 18 años y acaba de llegar de su ciudad natal Nueva Jersey. Al preguntarle por la ciudad de Zaragoza nos comenta que ya la conocía, pues no hace más de un par de años, estuvo aquí gracias a un programa de estudios y fue en ese momento cuando se enteró de todo lo referido a la Expo y no dudó en apuntarse.
Esta sevillana de 17 años está realizando su labor de voluntariado en el pabellón del Caribe. ¿Dónde duerme? Con Pilar y Ricardo que son dos zaragozanos que aunque no llegaron a tiempo para hacerse voluntarios decidieron acoger en su casa a uno de ellos. Luisa Moya, la voluntaria sevillana, está muy contenta en el puesto que le han asignado.
Más reportajes sobre todos los voluntarios de la Expo en su blog.


Entramos en el Palacio de Congresos y allí se encuentra la voluntaria de nacionalidad francesa Isabel Caire. El hablar con ella resulta interesante ya que ella no conoce demasiado bien el idioma castellano y nosotros tampoco el francés pero poniendo un poco de interés y muchas ganas conseguimos entendernos.
Este voluntario solamente tiene 18 años y acaba de llegar de su ciudad natal Nueva Jersey. Al preguntarle por la ciudad de Zaragoza nos comenta que ya la conocía, pues no hace más de un par de años, estuvo aquí gracias a un programa de estudios y fue en ese momento cuando se enteró de todo lo referido a la Expo y no dudó en apuntarse.
Esta sevillana de 17 años está realizando su labor de voluntariado en el pabellón del Caribe. ¿Dónde duerme? Con Pilar y Ricardo que son dos zaragozanos que aunque no llegaron a tiempo para hacerse voluntarios decidieron acoger en su casa a uno de ellos. Luisa Moya, la voluntaria sevillana, está muy contenta en el puesto que le han asignado.
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