Trabajo en Algeciras, en la punta Sur de Europa, y desde mi ventana puedo ver en la línea del horizonte la otra orilla. Tres días como voluntaria en la EXPO me han permitido atravesar esa linde y largarme al Africa Negra. Hipnotizada por su maravillosa música, Fatu, Penda, Lamine… me han enseñado otra forma de disfrute vital.
Mi labor como voluntaria era la de servir de “puente” como traductora francés-español pero, en realidad, fueron ellos los que mostraron otra forma de estar en el mundo: la TERANGA (hospitalidad) SENEGALESA. De hecho me emociona mucho la idea de colaborar con mis nuevos amigos en algún proyecto de hermandad y cooperación entre ambos países y ha salido una peñita en la EXPO ¿Te animas?. Laura Moniche García-Pumarino.

















