Los vemos en todas partes, intentando hacernos la visita a la Expo más agradable. Es fácil reconocerlos: siempre tienen una sonrisa en la cara. Son los voluntarios que se ubican en las tres puertas de Expo Zaragoza y cuya misión es proporcionar información al visitante. El recinto es muy grande y es necesario preguntar para encontrar lo que buscamos.
Los voluntarios suelen ser vecinos de Zaragoza y se han volcado con su ciudad para este importante evento. Su aportación a este gran acontecimiento puede parecer un granito de arena, pero sin ellos no hubiera sido posible. Su ilusión y su espíritu incansable les hacen estar al pie del cañón.
Horarios, espectáculos, conferencias, pabellones, degustaciones gastronómicas,… se conocen al dedillo todo lo que se puede disfrutar en la Expo, y se lo cuentan al visitante para que no se pierda nada. Si tiene alguna duda, no tenga reparos en preguntarles: le atenderán muy gustosamente.



















