Esta tarde, mientras atravesaba el Pabellón Puente de vuelta a mi casa con mi acreditación de voluntaria ya a pocas horas de caducarse, me ha venido a la mente la primera vez que me vestí con el uniforme azul y comencé mi labor. Fue el día 24 de Junio: me llamaron para el día de España para una tarea extra: ¡¡¡ nada más y nada menos que para acompañamiento de la Familia Real !!!! No sabía ni qué había que hacer ni nada de nada. Recuerdo que hacía mucho calor y que yo estaba nerviosa. Cuando hicimos el cordón amable y los Reyes, los príncipes de Asturias, las Infantas e Iñaki Urdangarín nos dieron las gracias, me sentí orgullosa del trabajo bien hecho y de ser voluntaria.
La segunda vez fue el día 9 de Julio en la visita de los Príncipes de Asturias a los Pabellones de las Comunidades. Esa tarde fue especial, sentir su cercanía y hacernos una foto con ellos es algo difícil de olvidar.
A partir del día 10 comencé mi labor en protocolo de días nacionales en el Palacio de Congresos. Me encontré con una coordinadora, Mª José, que fue un encanto y con un grupo de voluntarios que enseguida hicimos una piña. Luego ellos se fueron y yo me quedé una semana más con un nuevo grupo de voluntarias y con una nueva coordinadora, Isabel, con los que también me he sentido muy a gusto. Trabajar con los dos grupos ha sido para mi un verdadero placer ¿Qué me queda ahora? Pues la satisfacción del trabajo bien hecho, el orgullo de haber sido voluntaria y sobre todo, la amistad que se ha ido forjando día a día con mis compañeros. Muchas gracias, desde aquí, a todos ellos y por supuesto a la Organización porque estos días serán un recuerdo que permanecerá en nuestras memorias y que cuando tengamos nietos, podremos contarles la batallita de: una vez yo fui voluntaria en la Expo 2008 de Zaragoza. Un abrazo para todos. Lola Elices.


















