El agua tiene un mensaje para el planeta. Se nos presenta ahora la oportunidad de comunicarnos -como público global que somos- con el agua en el transcurso y el ámbito de un viaje compartido. La torre del agua estructura esta trayectoria mediante espacios que escudriñan la Tierra para catapultarse luego hacia el cielo. Durante el viaje entramos en contacto con las ideas más esenciales referentes al agua, y participamos en una serie de situaciones en las que se agudizan nuestras percepciones con el objetivo de infundir en el cuerpo, los sentidos, la emoción y el intelecto un nuevo concepto de compromiso: un compromiso para hallar una solución a los desafíos a los que se enfrenta la vida en el planeta.
Este mensaje se materializa en unas instalaciones interdisciplinares en las que el agua -en cascada, en suspensión y encharcada- se combina con imágenes en movimiento, sonidos, texto, color, luz y un espacio al que se ha dado una forma concreta.