Los 107 minutos de programación audiovisual de la exposición se abren con nueve pantallas que se desplazan cronológicamente a gran velocidad desde los albores de los tiempos hasta el futuro previsto, y que recorren vertiginosamente las grandes masas de agua existentes en el universo. Al final, este viaje se cierra con un hecho descarnado que echa por tierra esta diversidad de situaciones: durante miles de millones de años el planeta ha tenido la misma cantidad de agua que ahora. La Tierra nunca tendrá más agua.