Splash representa el fuerte dominio que el agua ejerce sobre nuestra imaginación colectiva, así como la importancia -ampliada- de la más diminuta cantidad de agua. Se han utilizado avanzados programas digitales de animación y modelación para que se pueda entender la forma que se genera cuando la dinámica inherente de fluidos que rige una gota de agua al caer choca con las fuerzas primarias de la Tierra: la gravedad, el viento y el calor.
La violencia, el poder y la vitalidad sublimes implícitos en la tensión, cohesión y fragmentación de esta única gota se exponen en un decorado de 15 metros de diámetro, consistente en ciento treinta y cinco formas distintas de 20 metros de altura.